Ideas recurrentes que nos dejan preocupados durante días. ¿Es posible eliminarlas?

¿Alguna vez te has visto inmerso en un bucle de pensamientos del que no sabes salir?

 ¿Sabes qué son los Pensamientos intrusivos?¿Por qué aparecen y cómo gestionarlos?

¿Has experimentado la desagradable sensación de no ser capaz de “expulsar” de tu mente una idea que te daña? Como si de una canción pegadiza se tratase, ¿te sientes incapaz de pensar con claridad porque la melodía de fondo de algún pensamiento repetitivo está continuamente sonando?

Cuántas preguntas de golpe! Verdad? 😀

Una de las quejas más frecuentes de las personas que vienen a la consulta es el de darle muchas vueltas a las cosas, el pensar demasiado. Esto lo describe muy bien una palabra que se suele aplicar para ello y que hace bastante gracia, que es la de rumiar (a modo de los animales que pegan varias vueltas a los alimentos en su sistema digestivo).

Pensar es inevitable; una expresión inadecuada respecto a prácticas como las de la meditación es la de “dejar la mente en blanco”. No se puede dejar de pensar, no es posible dejar la mente en blanco. Ahora bien, lo que sí es posible y deseable es pensar en una cosa cada vez. ¿Tu cabeza tiende a dispersarse y a centrarse en preocupaciones y problemas? Vamos a hablar de una serie de puntos que te van a interesar para añadir calma a tu mente y pensar con mayor claridad.

Las obsesiones son pensamientos intrusivos, repetitivos y perturbadores que permanecen en nuestra mente durante largos períodos a pesar de los intentos de luchar o huir de ellos. Son aquellos pensamientos intrusivos que no queremos tener, pues somos conscientes de su inutilidad/disfuncionalidad y que sin embargo acaban viniendo a nosotros una y otra vez, perturbando nuestra calma y dificultando la tarea de concentrarse.

Si no se trabaja sobre ellos, estos pensamientos intrusivos pueden acabar convirtiéndose en el eje de nuestras vidas, pues mientras ponemos toda nuestra atención en ellos, excluimos la realidad que nos rodea. Nos sentimos incapaces de redirigir nuestra atención hacia otros estímulos pues el pensamiento obsesivo lo gobierna todo. El pensar y repensar las cosas sea quizá uno de los problemas más frecuentes de nuestra sociedad, siendo fuente de problemas de ansiedad, sufrimiento, incapacidad…

¿De qué manera se generan las obsesiones?

Las obsesiones aparecen a causa de que las personas hemos desarrollado la ilusión de controlabilidad absoluta. Queremos tener todo bajo nuestro control pues no hemos aprendido a tolerar la incertidumbre, pero esta ilusión se derrumba una y otra vez al ver que ciertas circunstancias en la vida son incontrolables, por ejemplo las enfermedades o el comportamiento ajeno.

Los pensamientos obsesivos también pueden aparecer cuando nos vemos en la situación de tener que tomar una decisión y no saber qué elegir dentro de las posibilidades. Le damos vueltas durante días, meses o incluso años cayendo en la trampa de la obsesión inmovilizadora, sin darnos cuenta de que no decidir ya es decidir. 

Giorgio Nardone expone en su libro “Pienso luego sufro” que las dudas son el trampolín de lanzamiento de nuestro pensamiento creativo, pero también el resorte del pensamiento obsesivo. En el primer caso la duda es dominada y orientada, conduciendo al descubrimiento de nuevos pensamientos. En el segundo, es combatida y reprimida, y se convierte en el tirano que persigue al pensamiento.

Ya que es muy probable que nunca tengamos la certeza de que la decisión que tomemos sea la adecuada, es recomendable tomar el tiempo estrictamente necesario para valorar los pros y los contras y seguidamente decidir, responsabilizándonos de que es posible que nos hayamos equivocado y aprendiendo a renunciar al camino que hemos decidido no tomar.

Disputa entre pensamientos

Nuestro ser consciente tiende a rechazar de manera racional aquellos pensamientos intrusivos que turban nuestra ecuanimidad. Por ello, es probable que en ocasiones se desencadene una lucha entre pensamientos racionales y pensamientos irracionales o incómodos. 

Sin embargo, se produce la paradoja de que pensar de que no queremos pensar en algo, ya es centrar en eso nuestra atención, y aparece la frustración de querer borrar de nuestra mente un pensamiento y obtener el efecto contrario: fortalecerlo.

¿Cómo podemos gestionar los pensamientos?

Los pensamientos obsesivos son un síntoma que nos avisa de algo. Es por ello que uno de los primeros pasos debe ser tirar del hilo (solos si nos vemos capacitados, o en compañía de un profesional capacitado) para descubrir de dónde surgen y por qué se mantienen y poder trabajar en ello desde la raíz

Además de ello, podemos utilizar una serie de tácticas para gestionarlos de manera adecuada y disminuir su impacto en nuestras vidas.

1. Desvinculación de pensamientos

Descubre y acepta que tú no eres tus pensamientos. Tú no decides lo que llega o no a tu mente, pero puedes seleccionar lo que te interesa y quieres quedarte, y lo otro enviarlo a la carpeta de SPAM.

Cuando aparezca el pensamiento no sirve de nada luchar contra él, pues se hará más fuerte. Investiga por qué aparece eso en tu mente y luego decide si te conviene centrarte en él. Si no, dile adiós y visualiza cómo se va.

Es un ejercicio que requiere de esfuerzo y entrenamiento, y es normal que al principio veas que los resultados no son los esperados o que te cuesta mucho desvincularte. Pero si trabajas de manera constante descubrirás que acaban por perder fuerza y desaparecer.

Realización de actividades que fomenten la concentración, la atención y el autocontrol.

Entrenar tu mente en técnicas como la meditación, el yoga o el Mindfulness te servirá para ganar autocontrol sobre tus propios pensamientos y aprenderás a focalizar tu atención en otras áreas cuando los pensamientos recurrentes aparezcan.

2. Realización de ejercicio físico con frecuencia

Los pensamientos son energía, y es mucho más fácil controlarlos cuando hemos liberado el exceso de energía que nuestro cuerpo genera. Por ello realizar ejercicio físico diario nos ayudará a tener una mente más clara y relajada y a que la intensidad de los pensamientos recurrentes disminuya.

3. Dedicación diaria a pensar sobre el pensamiento perturbador.

Si llevas durante mucho tiempo dándole vueltas a cierto pensamiento, y no te ves capaz de abandonarlo sin más, dedica 15 minutos al día, siempre a la misma hora y en el mismo lugar a pensar única y exclusivamente sobre ello. Puedes tomar apuntes y dejar tus reflexiones por escrito para ganar en productividad, pero en cuanto suene la alarma que te avisa de que ya ha pasado el cuarto de hora, no puedes volver a pensar en el tema hasta el día siguiente.

4. Evitar hablar continuamente de los pensamientos recurrentes

Buscar la tranquilidad o la opinión de la gente de manera continua es un arma de doble filo. Por otro lado produce una tranquilidad o “desahogo” temporal pero por el otro fomenta y refuerza el mantenimiento del problema así como la sensación de que por nosotros mismos no somos capaces de solucionarlo, lo cual nos genera sentimientos de baja autoestima y dependencia interpersonal.

Qué más puedes hacer… Determina hacia donde diriges tu atención.

  • Busca actividades placenteras. Te ayudara a incrementar el optimismo.

  • Fortalece tu autoestima. La valoración y visión positiva de uno mismo es muy importante para tener la capacidad de afrontar los problemas y solucionarlos.

Te invito a reflexionar: ¿Qué beneficio te causa esta conducta?

Esta es una actitud aprendida, que se vuelve un hábito y que impide que veamos aquellos aspectos positivos de la situación que estamos viviendo o de nosotros mismos, que nos pueden ayudar.

 Existe otro punto importante relacionado con este aspecto…

Si te digo que no pienses en un perro ¿en qué estás pensando?

Y si te digo que no lo metas a tu habitación, ¿dónde está el perro, en tu imaginación, en estos momentos? Probablemente en tu habitación.

Con este ejemplo podemos darnos cuenta de que es un error pensar, en que al decir no voy a pensar en…, podemos dejar de hacerlo. Lo que podemos hacer es dirigir nuestra atención y pensamientos a otra cosa.

Si dices, “no voy a tener pensamientos negativos”, estás manteniendo tu atención en la negatividad. Simplemente enfócate en lo que te aporta paz y bienestar, ponte a hacer algo que requiera de toda tu atención, ya sea algo que te guste, canta una canción (puede ser en tu mente) etc.

Otra opción es pensar en lo que SI deseas y hacer “como si” fuera real, de esta forma grabas en tu mente la imagen de ti mismo que quieres lograr.

Sólo necesitas darte permiso para creer en tus aptitudes y hacer un plan auto-responsabilizado para conseguirlo.

En clase levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la típica pregunta:
¿Está medio lleno o medio vacío?
Sin embargo, preguntó: – ¿Cuánto pesa este vaso?
Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.
El psicólogo respondió: «El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo.
Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará.
El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, más difícil de soportar se vuelve.»
Y continuó: «Las preocupaciones son como el vaso de agua.
Si piensas en ellas un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.»
Acuérdate de soltar el vaso

Decide ahora donde quieres estar mañana. Depende de ti.

Y si lo que necesitas es acompañamiento ¿Cuándo es necesario contactar con un profesional?

Si los pensamientos recurrentes se han convertido en un círculo vicioso obsesivo que no te ves capaz de soltar, afectan a tu vida diaria y te restan considerablemente calidad de vida, es recomendable que visites a un especialista con el que podrás analizar tu situación, descubrir las causas de la aparición y el mantenimiento de las obsesiones, y aprender herramientas que harán que puedas por ti mismo aprender a pensar de manera más saludable y eficaz.

Paloma López 

 Pd: ¿quieres ponerte ya manos a la obra y trabajar este tema? Consúltame  en paloma@motivandomentes acerca de opciones económicas para empezar a trabajar juntos! 

Agradecimiento especial a Esther Cabezas por su inspiración. 

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